El tratamiento depende de la causa que haya provocado el bloqueo del flujo sanguíneo. Es posible que necesite cirugía, medicamentos u otros tratamientos para restaurar el flujo sanguíneo y limitar el daño a la médula espinal.
También puede requerir tratamientos para abordar los problemas derivados del daño en la médula espinal. Si afecta su capacidad para respirar, podría necesitar un ventilador. Si tiene problemas con el control de la vejiga, podría requerir un catéter urinario.
Es común experimentar algunos problemas a largo plazo después de un infarto de médula espinal. Sin embargo, la terapia física y ocupacional puede ayudarle en su recuperación.